Lo que sabemos gracias al cine
Aunque conduzcamos por una cuesta abajo totalmente recta,
es necesario girar el volante a izquierda y derecha cada cierto tiempo.
Aunque en el siglo XX es posible disparar armas de fuego
contra un objeto que esté fuera del alcance, la gente del siglo XXIII ha
perdido esta tecnología.
Casi cualquier computadora portátil tiene suficiente
potencia para acabar con el sistema de comunicaciones de una civilización
extraterrestre invasora.
Cuando están a solas, los extranjeros prefieren hablar
inglés entre ellos.
El comisario de policía casi siempre es negro.
El comisario de policía siempre destituirá a su
detective preferido, o le dará 48 horas para terminar el trabajo.
El cruce de razas es genéticamente posible con cualquier
bicho proveniente de cualquier parte del universo.
En cuestión de segundos, no hay cerradura que se resista
si uno tiene a mano una tarjeta de crédito o un clip, a menos que sea la
única puerta de acceso a una casa en llamas con un niño atrapado dentro.
En el caso de las casas encantadas o con fantasmas, las
mujeres deben investigar cualquier ruido raro vestidas únicamente con
algo de lencería o ropa interior.
En los noticiarios de televisión siempre dan una noticia
que tiene relación directa con uno mismo en ese preciso momento.
En toda investigación policial que se precie, es
necesario visitar como mínimo un club de striptease.
Es fácil pilotar un avión y aterrizar con él si hay
alguien en la torre de control que pueda dirigir la operación por radio.
Es muy probable que sobrevivas a cualquier batalla, a
menos que cometas el error de enseñarle a alguien una foto de tu novia.
La mayoría de los perros son inmortales.
La torre Eiffel se puede ver desde cualquier ventana de
París.
Las bombas van equipadas con temporizadores que tienen
pantallas con grandes números rojos para que uno sepa cuándo van a
estallar.
Las cocinas no tienen interruptores de luz. Si entras en
una cocina de noche, deberás abrir el frigorífico e iluminarte con la
luz interior.
Las comisarías de policía someten a sus agentes a exámenes
de personalidad para que tengan como compañero de patrulla a otro que es,
justamente, lo opuesto a él.
Los automóviles que chocan casi siempre acaban
explotando, ardiendo o ambas cosas.
Los habitantes de ciudades y pueblos medievales tenían
una dentadura perfecta.
Los procesadores de textos nunca tienen cursor, pero
siempre se abren con una pantalla que dice: Introduzca la contraseña.
Los sistemas de ventilación de los edificios son el
escondite ideal: a nadie se le ocurrirá mirar en ellos y sirven, además,
para desplazarse hasta cualquier parte del edificio sin dificultad.
Nadie que tenga que participar en una persecución de
automóviles, en un secuestro, explosión, erupción volcánica o invasión
extraterrestre sufrirá un desmayo inoportuno.
No es necesario decir hola ni adiós cuando se empieza o
termina cualquier conversación telefónica.
No importa si tus enemigos te superan en número durante
una pelea de artes marciales: te atacarán de uno en uno, mientras
esperan, con gesto agresivo, a que vayas acabando con sus compañeros.
Si alguien te persigue por el centro de la ciudad, siempre
puedes quitártelos de encima ocultándote entre los participantes del
desfile del Día de San Patricio, sea cual fuere la época del año.
Si decides ponerte a bailar en la calle, notarás que todo
el mundo que te rodea conoce los pasos.
Si la ciudad se ve amenazada por un desastre natural o algún
tipo de monstruo, la principal preocupación del alcalde será siempre la
futura feria de comercio o su próxima exposición de arte.
Si se ve en algún momento un vidrio de considerables
dimensiones (sobre todo si lo llevan dos hombres) es que alguien va a
atravesarlo en breves instantes.
Si tienes que hacerte pasar por un militar alemán, no es
necesario hablar el idioma; con tener acento alemán bastará.
Si tienes que pagar un taxi, no busques un billete en la
cartera: saca lo que tengas en el bolsillo al azar. Siempre será el
importe exacto.
Si tienes que recargar la pistola, siempre dispondrás de
suficiente munición, aunque vayas desnudo.
Si una persona se queda inconsciente tras recibir un golpe
fuerte en la cabeza, nunca sufrirá conmoción ni daños cerebrales.
Siempre es posible estacionar delante del edificio al que
se va de visita.
Siempre hay una motosierra a mano si uno la necesita.
Toda persona que sufra una pesadilla, se incorporará de
golpe en la cama y jadeará sudorosa.
Todas las bolsas de la compra del supermercado deben
contener, como mínimo una barra de pan que sobresalga un poco.
Todas las camas tienen un embozo que llega hasta las
axilas en el caso de las mujeres, y hasta la cadera, en el caso de los
hombres.
Todas las mañanas, las madres siempre cocinan huevos,
tocino y gofres para la familia, aunque su marido y sus hijos no tengan
tiempo para comérselos.
Todos los números de teléfonos de los Estados Unidos
comienzan por 555.
Un detective sólo resuelve un caso cuando ha sido
destituido o despedido.
Un hombre no se inmuta mientras recibe una paliza de
campeonato, pero se queja cuando una mujer intenta limpiarle las heridas.
Un sólo fósforo sirve para iluminar una habitación del
tamaño de un estadio de fútbol.
Una verja eléctrica, lo bastante potente como para matar
a un dinosaurio, no dejará secuelas duraderas en un niño de ocho años.
Una vez aplicada la barra de labios, es imposible hacer
que se corra el color... aunque hagas submarinismo.
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